Transporte urbano (II)

Hace tiempo que abrí esta serie de posts sobre el transporte urbano, además, la primera parte ha sido, hasta día de hoy, la más exitosa de la corta vida que lleva URBANITAS.
Hoy voy a seguir con esta serie, además una de las que más ganas tenía de abordar. Esta vez trataré de los ziudadanos usuarios de los autobuses urbanos.
Y es que el bus saca lo peor de mucha gente. Vamos a empezar el viaje desde el principio, desde la parada, mientras se espera eternamente. Al principio todo marcha bien, incluso la gente habla entre sí si el retraso es considerable (oséase, normal). Pero en cuanto se divisa por el horizonte el bus… ahí ya todo es pasado, la gente se prepara en primera línea para ser los primeros en subir, independientemente del orden en el que se ha llegado. Aquí sí se puede decir que los primeros son los últimos. Aunque el orden que pueda llegar a existir se desvanece en segundos, todo el mundo acude a la puerta del bus a manada.
Una vez que el autobús para, empieza una carrera para subir rápido y ocupar aquellos asientos todavía libres. Ni que decir tiene que el perfil predominante de esta gente es:
– Mujeres españolas de más de 50 años. Si superan ya los 60… ni te digo.
– Chicas jóvenes de entre 16 y 21.
– Sudamericanas.
No pretendo ser machista, simplemente realista, escribo lo que he estado viendo durante casi 24 años de uso de este servicio. Por supuesto que no todas son así, ni todas las personas que hacen esto son ésas.
Pero los comportamientos más asquerosos son una vez subidos al bus. Aparte de esa gente que habla a gritos por el teléfono sin pudor y sin tener en cuenta que su vida privada nos importa una mierda más bien poco, dentro del bus hay mucha gente cuya educación desaparece:
– No sabe que las plataformas traseras suelen estar más vacías, por lo que se paran en medio del pasillo sin dejar pasar a nadie y creando un embotellamiento.
– Si no encuentran asiento, se quedan de pie en el pasillo ocupando un largo trozo para abarcar muchos asientos libres potenciales, de forma que cuando una persona sentada ahí simplemente haga un amago de levantarse, a la persona que está de pie se le enciende la alarma y va directa hacia el asiento, sin importarle tener que empujar a alguien.
– Se suelen sentar en el lado del pasillo, sin saber que es infinitamente más cómo sentarse en el lado de la ventana. Podéis comprobad vosotros mismos que la gente que está en la ventana se levanta menos a causa del resto de la gente.
– Pueden llegar a incomodar cuando realmente desean un asiento, situándose muy cerca de la persona sentada.
– Cuando el autobús está muy lleno (un 50% de las veces, tirando muy por abajo), estas personas son las que empiezan a empujar intentando pasar al fondo. Si no se puede pasar, no se puede. Además, casualmente, cuando el bus está vacío, ni intentan ir al fondo, se quedan al principio formando parte del embotellamiento.

Además, no podemos olvidar a los que se duchan una vez a la semana y les canta el alerón que no veas; a los viejos que critican a los jóvenes porque sí; a los racistas que siempre sueltan alguna perla cuando el extranjero al que aluden ya se ha bajado (valientes cabrones); a los que echan la culpa de todo a los chóferes (cuánta paciencia han de tener); a los que dentro de un par de años estarán ya sordos, pues escuchan la música tan alta que aunque sean auriculares, puedes escuchar perfectamente lo que suena incluso estando a varios metros de distancia!!

Qué bonito es viajar en bus!

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~ por inzivilizado en julio 23, 2007.

3 comentarios to “Transporte urbano (II)”

  1. La gente q se sienta del lado del pasillo es en plan no quiero q nadie se siente al lado mio y si les pides para sentarte, no se sientan en el fondo, no, se levantan a penas para dejarte pasar con dificultad y dejandote notar a veces q les molestas un poco… Yo todavia me pregunto para qué hacen esto? porque tienen miedo a perderse la parada? No, pero lo peor sigue siendo la gente que te tose en la cara, o en la nuca cuando estas sentado… Parece ser costumbre “typically spanish” porque de verdad hay muy poca gente q se tapa la boca cuando tose.
    Un beso grande!

  2. un retrato perfecto de lo que ocurre en el bus, por lo menos aquí no pasa como en Murcia que solo se puede escuchar la COPE u Onda Cero, porque era ya lo que faltaba, de todas formas puedes dormir tranquilo que hoy nuestro nuevo gobierno municipal (si, ese que se ha subido el sueldo) ha aprobado al primera linea de tranvía y de metro, así que en el 2011 se acaban los problemas con los buses 😀

    yo sigo sosteniendo que si el que planifica las lineas alguna vez dejara el coche oficial para subirse en un bus, quizás algo cambiara… y mejorara un poco el servicio…

  3. Es el reflejo de la sociedad. Esta es nuestra sociedad, la del bus, refleja a la mayoría de la gente y el respeto sobre las otras personas que existe, aparece tambien en individualismo como nota predominante y la infelicidad de la mayoría de vidas fracasadas sobre los pies del asfalto. Todo eso, pasa tambien en la calle. (con periódicos, lista de compra, fiestas …), todo es lo mismo. un saludo

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