El jueves pasado tuve mi primera experiencia a bordo del Cercanías, y así como critico todo lo que veo incorrecto y mejorable, me siento obligado a decir lo que está bien, las cosas como son.
Mi trayecto iba a ser Miraflores - Estación Delicias. Después de dar esa caminata hasta la estación de lejanías de Miraflores (ya critiqué esto), vi a ver cuándo salía el próximo tren porque al salir cada hora igual me venía mejor coger el bus.
Como salía a los 5 minutos, me venía cojonudo, y compré el billete de 1′20€. Aunque hubo un fallo bastante importante, pagué con 10€ y la máquina me devolvió 1′50€ de menos!!! Me salió carico el viaje (2′70€).
Se lo comenté al revisor en cuanto lo vi y la verdad es que su trato y profesionalidad fue absoluta e inmejorable. Apuntó todo lo que había pasado, las monedas que me había devuelto la máquina, hora, etc. Apuntó mi nombre y teléfono y me dijo que en cuanto se hiciera el arqueo de la máquina me llamarían para que fuera a buscar el dinero.
Y entre tanto, ya habíamos pasado el Portillo, que me gustó mucho cómo estaba hecha y el adorno de las fotos de Zaragoza, y casi llegado a Delicias, en apenas 10 minutos, una gozada.
Es una lástima que estas infraestructuras sean tan limitadas y precarias (sólo una línea y 5 paradas), porque el transporte es una maravilla, el tren está impecable (tampoco es que haya recibido mucho uso), rápido, la gente que trabaja es agradable.
Salvo algunos pequeños rescollos como lo de la máquina y la lejanía de Miraflores, el servicio es perfecto.
De vez en cuando hay algo bueno.






